No se sale en prime time a nivel nacional todos los días. Y eso ocurrió en el telediario de Matías Prats en Antena 3.
Hablé de algo que llevo tiempo defendiendo y practicando: cómo las redes sociales están cambiando radicalmente la forma de vender y captar propiedades. Y lo que ocurre cuando un agente inmobiliario deja de ser solo un agente y empieza tambien a integrar la creación de contenido como parte de su trabajo.
El reportaje se emitió en el informativo nacional y puedes verlo aquí:
👉 Ver el reportaje en Antena 3
Y si prefieres ver mi versión en Instagram:
Pero si tienes dos minutos, déjame contarte lo que hay detrás.
La imagen del agente inmobiliario está cambiando
Durante décadas, el trabajo de un agente inmobiliario era más o menos el mismo: captabas una propiedad, la ponías en un portal, esperabas llamadas y enseñabas pisos.
Ese modelo no ha desaparecido. Pero ya no es suficiente.
Hoy, el primer contacto que tiene un comprador con una vivienda no es en una visita. Es en una pantalla. En Instagram, en TikTok, en YouTube. Y si ese primer contacto no engancha en los primeros tres segundos, el scroll sigue y la oportunidad se fue.
Lo que dije en Antena 3 es lo que pienso de verdad: “Tú cuando te levantas miras el móvil y las redes y al acostarte también. Lo que hacemos es poner las viviendas donde está la gente.”
Cuando una casa se hace viral, el precio sube
Esto no es una teoría. Es algo que he visto pasar.
He tenido propiedades cuyos vídeos alcanzaron una difusión que no esperaba nadie. El resultado fue una demanda extraordinaria — más visitas de las que la agenda podía absorber y compradores compitiendo entre sí por la misma vivienda. Propiedades que se vendieron por encima del precio de salida.
Qué tiene de diferente una propiedad viral frente a un anuncio normal?
La respuesta es simple: genera urgencia. Un anuncio estático en un portal es una opción más entre miles. Un vídeo que la gente comparte, comenta y guarda convierte una vivienda en un objeto de deseo. Y los objetos de deseo se pagan mejor.
Por qué no me gustan los vídeos de viviendas tradicionales
En el reportaje de Antena 3 reconocí algo que no todo agente está dispuesto a admitir: me incomoda el formato clásico de vídeo inmobiliario. Me siento incómodo y por ello he buscado mi fórmula.
Ese en el que la cámara recorre pasillo, cocina, salón, habitación, baño. Fin.
No porque esté mal. Sino porque en 2026 con la cantidad de contenido que consume una persona al día ese formato no para a nadie. No genera emoción. No cuenta una historia. Y vender una vivienda, en el fondo, es vender una historia — la historia de la vida que alguien podría vivir en ese espacio.
Me gusta crear historias y hacer algo diferente. Referencias musicales, presentaciones con gancho, elementos que capten la atención antes de que el dedo se mueva. No es entretenimiento por el gusto de entretener — es estrategia.
Lo que esto significa para ti si quieres vender
Si tienes una vivienda en Vigo, Galicia o cualquier parte de España y estás pensando en venderla, hay una pregunta que vale la pena hacerte:
Tu agente inmobiliario tiene presencia digital real? Crea contenido? Sabe cómo hacer que una propiedad llegue a miles de personas que no estaban buscando activamente pero que, al verla, deciden que la quieren?
Porque esa es la diferencia entre vender a precio de mercado y vender por encima de él.
En un mercado como el de Vigo — con demanda alta, oferta limitada y compradores cada vez más exigentes — la visibilidad digital no es un extra. Es parte del precio final.
Tienes una propiedad y quieres saber cómo la trabajaría yo? Hablamos!

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