Salgo en El Español: así es vender un piso en Vigo en 2026

Si estás pensando en vender piso en Vigo, hoy tengo una buena excusa para hablarte de ello: El Español ha publicado un reportaje sobre mi forma de trabajar — los vídeos, el “pisoplón y temazo”, el salto desde la música y la tecnología hasta el sector inmobiliario. Puedes leer el artículo completo aquí.

Pero más allá del titular, hay una pregunta que me hacen constantemente propietarios en Vigo: qué hace falta realmente para vender un piso bien, rápido y al precio correcto en esta ciudad ahora mismo?

No es la foto bonita. No es el anuncio en el portal. Es bastante más trabajo del que la gente imagina así que voy a desglosarlo aquí con la misma franqueza con la que hablo en redes.

El problema real del mercado en Vigo: mucha demanda y poca oferta

En la entrevista dije: Vigo tiene un desajuste de oferta y demanda que lleva años acumulándose. Hay compradores — muchos, incluso desde fuera de España — buscando activamente y relativamente poca vivienda saliendo al mercado.

Esto crea dos efectos que todo propietario debería entender antes de poner su piso a la venta:

Primero: los pisos bien posicionados se venden muy rápido. Un piso en el centro de Vigo listo para entrar a vivir, lo puedo vender en una tarde. Literal. No es exageración ni titular de prensa — es lo que pasa cuando el precio, la zona y el estado del inmueble se alinean.

Segundo: esa misma escasez infla expectativas poco realistas. Muchos propietarios ven los precios anunciados en los portales y asumen que esos son los precios reales de venta. No lo son. Cuando comparas con los registros notariales, la diferencia entre lo anunciado y lo realmente pagado puede ser brutal. Los portales están llenos de “precios de aspiración”, no de transacciones reales.

Esto significa que la primera decisión que toma un vendedor — el precio de salida — es también la más determinante para todo lo que viene después.

Por qué el precio “sentimental” mata las ventas

Una de las conversaciones más difíciles que tengo con propietarios es la del precio. Cuando alguien ha vivido 40 años en un piso, ha criado a sus hijos ahí…  todo eso tiene un valor emocional enorme. Pero el comprador no paga por tu historia. Paga por características, ubicación, estado y comparables.

Cuando trabajo con un propietario, firmo con él un compromiso real: me comprometo a vender el inmueble pero a cambio necesito que el precio de salida esté en mercado, no en la cifra que “necesitaríamos” para sentirnos bien con la venta. Un precio inflado no solo no vende — además quema el inmueble: cuanto más tiempo lleva publicado sin moverse, más sospecha genera en los compradores que sí saben mirar los datos.

La regla que sigo es sencilla: un precio correcto desde el primer día genera más interés, más visitas y mejores ofertas que un precio inflado que “ya bajaremos si hace falta”.

La parte que nadie ve: lo que pasa antes de publicar el anuncio

En el reportaje hablo de los vídeos virales pero esa es solo la parte visible. Antes de grabar nada, hay un trabajo de fondo que determina si esa propiedad va a moverse rápido o se va a quedar meses acumulando polvo digital.

Análisis de comparables reales. No basta con mirar lo que piden los vecinos por sus pisos — hay que entender lo que realmente se está pagando en esa calle, ese edificio, esa orientación, en los últimos meses.

Identificar al comprador correcto, no a cualquiera. Un piso de tres habitaciones en Teis no compite por el mismo comprador que un ático reformado en el Casco Vello. Cada inmueble tiene un perfil de comprador específico y enfocar el marketing hacia ese perfil concreto — en vez de “publicar y esperar” — es lo que marca la diferencia entre dos semanas y dos meses en el mercado.

Preparar el inmueble para que comunique bien, en foto y en vídeo. Esto va de luz, de orden, de qué se enseña primero y qué se enseña después. No es decoración de revista — es entender qué hace que alguien se pare a mirar en lugar de pasar de largo.

Y los vídeos? Sí, importan — pero no por lo que la gente cree

La gente que ve mis vídeos suele pensar que el objetivo es entretener. No es así, o no solo. El objetivo es generar atención cualificada: que la persona que ve ese vídeo hasta el final sea precisamente el tipo de comprador que ese inmueble necesita.

El sector inmobiliario tiene fama de ser un mundo old school — fotos planas, descripciones genéricas, el mismo anuncio repetido mil veces. Pero la realidad es que la gente se levanta y se acuesta mirando el móvil y lo consulta decenas de veces al día. Si tu anuncio no capta atención en los primeros segundos, no importa lo bueno que sea el piso: nadie va a llegar a verlo.

Esto no significa que todo el mundo necesite lanzarse vestido a una piscina (eso es mi estilo, no una fórmula universal). Significa que el marketing inmobiliario serio en 2026 ya no puede ser pasivo. Hay que construir una narrativa para cada propiedad, no limitarse a fotografiarla.

Vender en colaboración: por qué a veces gano menos para que tú ganes más rápido

Algo que menciono en la entrevista y que merece más espacio aquí: trabajo activamente con otras agencias para cerrar ventas aunque eso signifique que mi comisión final sea menor.

Por qué? Porque el objetivo del propietario nunca es “que gane yo más” — es vender su propiedad en las mejores condiciones posibles, en el menor tiempo razonable. Si otra agencia tiene exactamente al comprador que tu piso necesita, cerrar esa colaboración es mejor para ti que esperar a que ese comprador aparezca por mi propia cartera. Esta forma de trabajar, colaborativa en lugar de territorial, es poco habitual en el sector pero las nuevas generaciones en el sector tienen muy presente y lo están haciendo — y es una de las razones por las que las operaciones se cierran más rápido.

Lo que no se ve en redes: las horas detrás de cada venta

Hay una idea muy extendida de que vender un piso es “hacer unas fotos y colgar el anuncio”. La realidad es bastante más densa: análisis de mercado, preparación de la propiedad, producción de contenido, gestión de visitas, negociación, papeleo, coordinación con notarías, bancos, otras agencias. Cada venta que parece “fácil” desde fuera lleva detrás muchísimas horas de trabajo que simplemente no se enseñan.

Lo cuento porque creo que los propietarios merecen saber en qué consiste realmente el trabajo cuando eligen quién les representa. No es solo “quién pone el anuncio primero” — es quién entiende el mercado, sabe posicionar el precio correctamente y tiene la capacidad real de generar demanda cualificada.

Si estás pensando en vender tu piso en Vigo

Si has llegado hasta aquí porque viste el reportaje de El Español o porque me sigues en Instagram como @aleixlores y estás valorando vender tu propiedad en Vigo o Galicia, esto es lo que te puedo ofrecer: una valoración real basada en datos de mercado, no en lo que “te gustaría” que valiera tu piso y una estrategia de posicionamiento pensada específicamente para tu inmueble y su comprador ideal.

Puedes escribirme directamente o reservar una consulta a través de la web. Hablamos sin compromiso, te cuento lo que veo en tu caso concreto y decides tú.


¿Tienes dudas sobre el valor de tu vivienda en Vigo o quieres saber cómo enfocaríamos su venta? Contacta conmigo aquí o sígueme en Instagram @aleixlores para ver cómo trabajo cada propiedad.

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